El Senado canadiense expresa su preocupación por los educadores bahá’ís encarcelados
05-12-2011
OTTAWA, Canadá (5 de diciembre del 2011) ― Ante las investigaciones del Senado canadiense acerca de la persecución de los bahá’ís de Irán, la primera senadora musulmana de Canadá criticó severamente a Irán por la persecución y el encarcelamiento de educadores bahá’ís. La senadora Mobina Jaffer dijo que es algo “sin precedentes” el hecho de que Irán ahora prive a los jóvenes el acceso a la educación. «¿Qué crueldad hay más grande que la de un Gobierno que encarcela a sus ciudadanos por educar a otros y que hace del proceso de aprendizaje un crimen?», preguntó al Senado.
Lea el discurso completo de la senadora Jaffer (en inglés)
La senadora Jaffer misma inició la investigación en junio del presente año, un mes después de que las autoridades iraníes realizaran una redada en 39 hogares de bahá’ís que estaban involucrados en una iniciativa informal de la comunidad, conocida como Instituto Bahá’í para la Educación Superior, establecida para educar a jóvenes bahá’ís a los que se les había negado el acceso a la universidad.
Después de dirigir la investigación, la senadora Jaffer dijo que ahora su preocupación es por los siete educadores bahá’ís que han recibido condenas de cuatro y cinco años de cárcel.
«Entre los sentenciados a cuatro años de prisión se encuentra Nooshin Khadem, residente permanente de Canadá y con un Máster en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de Carleton», dijo.
«Nooshin vino a Canadá porque la Universidad de Carleton reconoció sus estudios en el Instituto Bahá’í como estudios equivalentes a la educación universitaria. Más tarde, Nooshin usó sus aprendizajes en Irán para enseñar a otros.»
«Ahora se encuentra en la cárcel por haber cometido el “crimen” de importar su educación.»
«Entre otros bahá’ís que fueron encarcelados recientemente, dos habían recibido sus títulos universitarios en Canadá, títulos a los que Irán ahora tacha de “ilegales”», puntualizó la senadora Jaffer.
El matrimonio de Kamran Rahimian y Faran Hessami terminó sus estudios universitarios en orientación psicología en la Universidad de Ottawa.
La Comunidad Internacional Bahá’í fue informada no hace mucho de que la Sra. Hessami fue puesta en libertad bajo fianza el 28 de noviembre. Tanto ella como su marido siguen a la espera de un juicio. Su hijo de 2 años tuvo que vivir con familiares mientras sus padres seguían en prisión.
«Siendo una nación que apoya los derechos humanos y valora el pluralismo religioso, debemos seguir luchando y plantando cara a la amenaza que presenta Irán a su propio pueblo», dijo la senadora Jaffer el jueves pasado.
«Tal vez Irán no nos escuche hoy, pero el pueblo iraní está escuchando. Ese pueblo debe saber que Canadá está a su lado y seguirá defendiendo sus derechos y libertades fundamentales.»
Asimismo, la semana pasada, el senador Romeo Dallaire, ex comandante de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU, quien trató de detener el genocidio de la década de los noventa en Ruanda, ha declarado que las acciones actuales de Irán contra los bahá’ís le recuerdan lo que presenció en África.









