La persecución de los bahá'ís en Irán

El apoyo a los siete líderes bahá'ís de Irán encarcelados se expande por todo el mundo

16-09-2010

Ginebra (16 de septiembre  de 2010).- El llamamiento a la liberación de los siete líderes bahá'ís iraníes (cuyas penas de prisión, según se informa, han sido reducidas a 10 años cada una) se difunde por todo el mundo. Figuras prominentes de la India, médicos de Austria, líderes musulmanes de El Salvador y activistas de derechos humanos de Alemania han sumado sus voces a la preocupación ya expresada por numerosos gobiernos y organizaciones no gubernamentales que han condenado públicamente las sentencias.

En una carta abierta, 31 personalidades de las comunidades religiosas de la India, jueces, organizaciones de la sociedad civil y académicos,  han escrito que el «único crimen que estos siete individuos (dos mujeres y cinco hombres, el mayor de ellos de 77 años) han cometido es ser bahá'ís. Son amantes de la paz, obedientes a las leyes de su tierra y han trabajado por el mejoramiento de la sociedad iraní».

Maja Daruwala, la directora de la Iniciativa para los Derechos Humanos de la Commonwealth, envió la carta, fechada 31 de agosto, al embajador de la república islámica de Irán en la India.

«India e Irán han establecido lazos históricos en su idioma, poesía, arquitectura, música y religión,» menciona la carta. «En nombre de estos lazos antiguos que unen nuestras dos naciones, hacemos un llamamiento al gobierno de Irán para que actúe de acuerdo con las provisiones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el cual este ha ratificado. Estas provisiones ordenan el sostenimiento de los principios de justicia y libertad, principios que todas las grandes religiones del mundo y todas las naciones aprecian».

«Por lo tanto, al protestar por estos siete líderes bahá'ís nos estamos levantando en nombre de los 300 000 bahá'ís iraníes, que constituyen la minoría religiosa más grande del país, cuyas vidas han sido arruinadas y cuyo progreso ha sido mutilado por las injusticias que se les ha impuesto tan sistemáticamente y sin remordimientos,» han escrito.

Médicos a favor de los derechos humanos en Irán

En Austria, un grupo llamado Profesionales de la Medicina por los Derechos Humanos, también ha publicado una carta abierta, dirigida al jefe del poder judicial en Irán, Sadeq Larijani.

La carta (firmada por el Dr. Ali Gushih, el profesor Dr. Virus Mirza'i y el profesor Dr. Mihrdad Baghistaniyan) pide que los «siete líderes de la comunidad bahá'í de Irán» sean liberados tan pronto como sea posible.

Entre otras peticiones, la carta pide que los derechos humanos de todos los ciudadanos iraníes sean respetados y que haya un alto en los arrestos arbitrarios y las redadas en las casas de la gente.

Día de acción en Berlín

También se protestó por la condena de los siete en una gran reunión el 12 de septiembre en Berlín, Alemania, en la que participaron unas 400 personas, entre quienes se encontraban numerosos defensores de los derechos humanos.

Al frente de la histórica Puerta de Brandeburgo de la ciudad, Markus Loning, comisionado de los derechos humanos para el gobierno federal de Alemania, enfatizó que la continua burla de los derechos humanos en Irán no puede ser tolerada: «No toleraremos que en Irán, con su civilización y cultura, se estén desatendiendo y pisoteando aún los derechos humanos».

Claudia Roth, presidenta del Partido Verde Alemán, tildó el arresto y encarcelamiento de los siete bahá'ís, de «un puro acto de arbitrariedad y nada más».

Conceder la libertad de fe y religión no son actos de «misericordia de quienes ostentan el poder» o «clemencia gubernamental», aclara la Sra. Roth, sino una «piedra angular de las disposiciones de los derechos humanos del presente».

Frauke Seidensticker, directora adjunta del Instituto Alemán por los Derechos Humanos, señaló la obligación del gobierno iraní de honrar sus compromisos con el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. «La comunidad bahá’í se distingue por la defensa de los derechos humanos no sólo de sus propios miembros, sino también de otros cuyos derechos humanos son violados. Por lo tanto merecen nuestra solidaridad y profundo respeto,» ha afirmado.

El evento organizado por la red de derechos humanos United4Iran incluía una exposición de mensajes de solidaridad, enunciados en letras de un metro de largo.

Otras acciones

Sheikh Abderrahman Agdaou, de la comunidad musulmana de El Salvador, también ha hablado en favor de los siete prisioneros. En un mensaje enviado el 9 de agosto a una página de red social online personal, Sheik Abderrahman escribió sobre su esperanza de que los siete pudieran ser liberados y que las autoridades iraníes pudieran ser iluminadas «para que estas personas puedan vivir libres como Dios las ha creado».

En Australia, la Asociación Australiana de Religiones Organizadas (APRO) añadió su apoyo a la «profunda preocupación» por las condenas de los líderes bahá'ís expresada ya por el gobierno australiano.

«Hacemos un llamamiento al gobierno iraní a respetar y proteger el derecho de todos los iraníes, incluidos los bahá'ís y otras minorías religiosas, a profesar y practicar la religión de su escogencia», escribió APRO el 8 de septiembre.

También ha habido una amplia cobertura sobre las condenas en la prensa de todo el mundo.

Un artículo de opinión publicado el 29 de agosto en la edición europea de Wall Street Journal, titulado «Por qué importan los bahá’ís de Iran», mencionaba: «Durante más de tres décadas, los bahá’ís ha formado una zona cero de represión en Irán. Los grupos de derechos humanos afirman que no hay evidencias de las acusaciones contra los líderes bahá'ís, aunque las acusaciones de Teherán deberían informar sobre todo lo que se necesita saber acerca de quiénes son ellos. Los seguidores de esta religión del siglo XIX observan la unidad entre los pueblos como su doctrina principal. Eso, combinado con su base espiritual en Israel, los ha convertido en los herejes que a los ayatollahs les gusta odiar».

Un artículo de la periodista americana Roxana Saberi (quien había sido acusada de espionaje y encarcelada en Irán) alabó el coraje y el espíritu de las dos mujeres líderes bahá'ís encarceladas. La Sra. Saberi compartió celda con Mahvash Sabet y Fariba Kamalabadi en la prision Evin de Teherán a principios del año pasado.

«Llegué a considerarlas mis hermanas, mujeres cuyo único crimen ha sido el de practicar pacíficamente su religión y resistir a las presiones de sus captores para comprometer sus principios».

«Sentían como su deber no sólo servir a los bahá'ís sino también a todos los iraníes…» escribió la Sra. Saberi en el Washington Post el 28 de agosto. «Sé que a pesar de lo que han tenido que soportar y de lo que les espera, estas mujeres no sienten odio en sus corazones. Cuando yo me esforzaba por no despreciar a mis interrogadores y al juez,  Mahvash y Fariba me decían que ellas no odian a nadie, ni siquiera a sus captores».

Los siete líderes bahá'ís, Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli y Vahid Tizfahm, han negado todas las acusaciones en su contra, entre otras: espionaje, propaganda contra la Republica Islámica y el establecimiento de una administración ilegal.

Ahora están encarcelados en la prisión de Gohardasht en Karaj, unos 20 kilómetros al oeste de Teherán.



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