La persecución se intensifica a la vez que los ex líderes bahá’ís cumplen otro año entre rejas
14-05-2012
GINEBRA – Los ex líderes bahá’ís de Irán comienzan hoy su quinto año en prisión en mientras se intensifica la persecución de sus correligionarios.
Cada uno de los siete prisioneros se enfrenta a la sombría posibilidad de pasar 16 años más en prisión por unos crímenes que no cometieron. La próxima semana también marcará el primer aniversario de las redadas en domicilios de los bahá’ís relacionadas con una iniciativa informal de ofrecer educación superior a los miembros de la comunidad privados de la universidad. Más tarde, nueve educadores recibieron duras sentencias de prisión.
La detención y condena de éstos y otros bahá’ís es un reflejo de la opresión que tienen que soportar todos los iraníes que desean libertad y progreso para su país, dijo la Casa Universal de Justicia en una carta con fecha 11 de mayo de 2012, enviada a los bahá’ís de Irán.
En este mensaje, la Casa Universal de Justicia señaló cómo la intensificación de la crueldad hacia la comunidad bahá’í iraní ahora también está afectando a los niños. Entre los ataques recientes, la carta remarcó el confinamiento en prisión de un niño de dos años con su madre durante unos días, los golpes y quemaduras en la mano de una alumna de escuela realizados por su profesor después de que la niña no participara en las oraciones congregacionales, y el violento secuestro de una madre ante los ojos de sus dos niños.
«Desde niños de colegio hasta ancianos, desde los siete ex líderes hasta los habitantes de poblados, ningún bahá’í iraní está a salvo de la persecución cruel y premeditada que el gobierno iraní y sus agentes están realizando continuamente», dijo Diane Ala’i la representante de la Comunidad Internacional Bahá’í en las Naciones Unidas en Ginebra.
Los siete ex líderes bahá’ís han recibido las sentencias más largas – 20 años cada uno- de todos los presos de conciencia que se encuentran actualmente en las cárceles iraníes, añadió la Sra. Ala’i. «Las condiciones son duras con comida escasa y mala sanidad, y muchos de ellos han experimentado graves problemas de salud. Durante estos cuatro años, todavía ninguno de ellos ha recibido ningún tipo de permiso; algo a lo que un preso tiene derecho según la ley iraní.»
Apoyo mundial
La Casa Universal de Justicia apuntó en su carta que, en el último año, los gobiernos y organizaciones han continuado defendiendo los derechos de los bahá’ís y de otros iraníes oprimidos. Entre estos partidarios, hombres de Estado y funcionarios –incluidos algunos políticos musulmanes tanto de oriente como de occidente‒ organismos civiles, universidades y personalidades destacadas han declarado que la persecución de los bahá’ís es injusta y han hecho su llamamiento para que cese.
Acciones recientes han incluido la aprobación unánime de una resolución en el Senado de los Estados Unidos, el 29 de marzo, exigiendo la liberación de los siete ex líderes. Tres días más tarde, la difícil situación de los prisioneros captó la atención pública en 12 de las ciudades principales del mundo, cuando la amplia publicidad remarcó los 10.000 días en total que los siete han pasado entre rejas.
Iraníes imparciales, incluyendo artistas, también están defendiendo los derechos de sus compatriotas bahá’ís oprimidos y exigen su puesta en libertad, según la Casa Universal de Justicia.
«El prejuicio ciego y la superstición impregnan Irán hoy en día y se ha hecho un daño irreparable en nombre de la reputación del Islam», dijo Diane Ala’i. «Damos la bienvenida y nos sumamos a todos los esfuerzos realizados por personas de buena voluntad, en Irán y en todo el mundo, para condenar el alcance y la violencia de la opresión que afronta el pueblo de Irán.»








